| Presentación 1927 |
HISTORIA DEL RESTAURANTE L`ESTIMAT
• Todo empezó por el año 1927 que Baltasar Gil Aznar y Teodora Herranz ambos matrimonio, el carretero de mercancías del puerto y ella en el servicio domestico cocinera decidieron montar un barracón para servir bebidas y comidas en verano en la zona de la playa de las Arenas.
Este barracón de madera empezó llamándose “El X” pero como a Baltasar le llamaban de apodo “El Estimat” por su costumbre de llamar a todas las personas con las que mantenía una conversación por “Estimat”.
Por todo ello al establecimiento para ubicarlo la gente le llamaba por el nombre del “X del Estimat” y mas tarde la x se perdió pasando a ser L’Estimat.
Mientras fue desmontable de madera, era muy laborioso pues antes de que la gente llegara a la playa había que hacer firme la arena para que las mesas y sillas no se hundiesen en la misma, y eso se lograba a base de hacer viajes a la orilla del mar y con cubos ir tirándolos hasta compactar la arena de tal manera que las mesas y sillas aguantaban sin hundirse.
Pasado el tiempo se fue afianzándose la construcción hasta que fue toda de obra y enfocándola a estar abierta todo el año, pero no fue nada fácil pues se paso una guerra civil que hizo mucho daño sobre todo en la zona del puerto.
Cuando entraron los hijos Baltasar Maruja y Carmen le dieron un aire nuevo al negocio que evoluciono no sin trabajar muy duro pues la gente con la que se trataba era muy especial, era la postguerra. El Tío Estimat iba al mercado en bicicleta y volvía tan cargado de bolsas y cestas que no podía parar la bicicleta, por lo que se ponía a dar vueltas en la puerta a la vez que silbaba pidiendo ayuda entonces salían y le ayudaban.
Con la dirección de Baltasar Gil Herranz las cosas fueron funcionando cada vez mejor, no sin mucho esfuerzo, hasta situar al Estimat en uno de los restaurantes punteros en su especialidad.
Ahora los hijos de Baltasar y Encarna Palau son los encargados de dirigir el restaurante, hablamos de Baltasar, Nicolás y Juan la tercera generación de restauradores que intentan poner en práctica las enseñanzas que su padre y antes su abuelo les inculco y que tan buen resultado les ha dado a lo largo de la existencia del Restaurante Estimat. |